Artur Martínez, tocar el corazón desde el paladar

Artur Martínez, tocar el corazón desde el paladar

Aürt ha llegado al mundo de la gastronomía para dar un golpe en la mesa y reivindicar una propuesta gastronómica alejada de barroquismos y de superficialidad. En una época en la que la estética predomina por encima de la esencia, el chef Artur Martínez, nos propone con su Aürt, quitarnos la máscara, buscar la desnudez y permitir, de este modo, que los comensales se sientan cómodos y puedan, de este modo, desinhibirse. 

“Lo importante es llegar al corazón de los elementos, desbrozar lo superficial y lo pomposo” comenta el chef de Terrassa. El haberse criado entre fogones junto a su abuela y su madre en el bar que regentaba su familia en un barrio de Terrassa le ha servido a Artur para entender el mundo de la gastronomía desde el corazón y la pasión. También desde la sencillez y la proximidad.

De su madre, su padre y su abuela a Artur Martínez también le viene el romanticismo por su profesión. Un sentimiento que le llevó a inaugurar, junto a sus padres y junto a su hermano, el Restaurante Capritx. “Corría el 2002 y era una etapa llena de obstáculos” abunda el chef catalán. En esta época, la familia Martínez, de los mismos obstáculos hizo malabarismos para convertirlos en virtudes. Y aunque en 2010 les llegó una estrella Michelín , el proyecto concluyó siete años más tarde para dar un salto que les impulsaría hasta el actual Aürt.

Capritx se cerró en un momento de éxito, en parte por la falta de recursos. A pesar que trabajar en un entorno tan familiar pudiera resultar entrañable, Artur, sentía que era momento de cambios para explorar nuevas posibilidades, como la de liderar un proyecto con total libertad y desde la base. Si lo importante es evolucionar para no quedarse estancado, Capritx había llegado a su cénit y se antojaba necesaria otra perspectiva, valorando lo que este restaurante y su propuesta habían posibilitado hasta la fecha.

Las dificultades en Capritx están presentes en Aürt en la medida que Artur Martínez valora la austeridad. La carencia le hizo valorar en su momento los productos cuotidianos y de proximidad sin grandes florituras y también le hizo incrementar su sensibilidad gastronómica por lo natural y lo genuino. 

Aürt nace en 2019 y se instala en el Hotel Hilton de Diagonal Mar con la firme intención de hacer sentir cómodos a los comensales, de rehuir los excesivos y abrumadores protocolos y de llegar al paladar con creaciones de inspiración japonesa pero con productos del mediterráneo. Transmitir personalidad sin requerir de manuales de instrucciones para entender las propuestas, esta es una de las ideas pilares del restaurante. En Aürt, casi anagrama de Artur, el equipo del restaurante se quita las máscaras para ofrecer corazón, autenticidad y proximidad. 

Para poder conseguir realizar tal encaje, Artur Martínez, opta por trabajar con la gente que empezó con él en el Capritx. Y es que el chef comenta que disfruta descubriendo talentos en bruto, que deslumbres por sus cualidades para después acompañarles desde la gestión para que la propuesta vaya cuajando y evolucionando con el tiempo. Aunque muchos de sus “compañeros” de trabajo hayan pasado también por importantes restaurantes como el Disfrutar, Alkimia o Tickets, por nombrar algunos, la mayoría empezaron con Artur en el mismo Capritx y por tanto, su formación ha estado en sus manos. 

Aürt convive en el Hilton con Ma’i, un espacio informal en el que se pueden degustar propuestas gastronómicas desenfadadas acompañadas con un servicio de bebidas como el que han disfrutado al largo de la historia los hoteles. Ma’i apuesta por ofrecer un servicio de infusión, bebidas destiladas y bebidas fermentadas. Y todo esto con todo el sabor atmosférico que ofrece un bar, con su naturalidad y proximidad fusionándolo con el discurso gastronómico de un restaurante, que en este caso se inspira en la identidad territorial.

Aürt, nada más inaugurarse ya cuenta con una Estrella Michelín, pero lo que importa realmente es que en este restaurante se palpa cariño, reivindicación y un trabajo riguroso basado en ideales sólidos y madurados. Aürt ha llegado y ha llegado para quedarse y deleitarnos.

Pero Artur Martínez no sólo es Aürt. Artur Martínez es un promotor de la reivindicación de los productos territoriales como lo es la botifarra Terregada o el aceite l’Oblit del cual es cofundador. También es un gran defensor de la cultura Slow Food, del producto de proximidad y del acercamiento de la gastronomía a través de la pedagogía con propuestas como “Gaudim menjant” en la que el chef catalán no sólo ha enseñado a los niños a comer sano sino que también a disfrutar de los sabores y las texturas de las creaciones gastronómica. 

Artur Martínez es gastronomía en un sentido global y genuino y lo mejor de todo es que tiene algo de revolucionario en la medida en que se planta contra lo establecido y nos invita a mirar el arte culinario desde un punto de vista esencial, sin florituras, pero desde el goce gustativo. Volver al origen, la revolución de Artur está servida.