Después de la recolección del arroz, el ciclo continúa

Después de semanas de intenso trabajo en la campaña de recolección del arroz, en la finca Illa de Riu dejamos atrás la siega.

Las segadoras ya han desaparecido de nuestros arrozales para dejar paso a los tractores, que en los meses siguientes se encargaran de los trabajos de “aplastado” de los campos y del fangueo para mezclar los rastrojos o restos de la siega con la tierra enlodazada y asegurar de este modo que contenga más nutrientes para la futura cosecha.

Este mes de octubre terminamos las tareas de recolección con la satisfacción de comprobar que hemos recolectado casi tres mil toneladas de nuestras seis variedades de arroz: bomba, bahía, carnaroli, marisma, mare y okura.

Pero el ciclo del arroz no termina aquí, una vez recogida cuidadosamente la cosecha, procurando no mezclar granos de diferentes variedades para evitar contaminaciones, llega el momento de almacenaje y conservación del arroz en nuestros almacenes para su posterior molturación, limpieza y empaquetado. Un proceso que se realiza en la Cámara Arrocera de Amposta para su distribución en el mercado.

Un procedimiento meticuloso que repetimos cada año para conseguir un arroz de calidad excepcional, sin mezclas, que ofrece características de cocción y sabor siempre iguales en beneficio de quien lo cocina y lo degusta.

Así, disfrutar del arroz Illa de Riu es disfrutar del sabor del delta del Ebro en cada bocado.