Los primeros pasos del chef Javier Morales en la cocina fueron hace más de diez años, cuando él apenas cumplía la mayoría de edad. Sus orígenes se encuentran en el restaurante familiar que regentaban sus padres en su pueblo natal. “Podría decirse que me he criado entre fogones”, comenta con cierta nostalgia.

Cuando terminó sus estudios de Educación Secundaria, en el año 2009, tenía un objetivo claro y puso rumbo a la capital andaluza para matricularse en la Escuela Superior de Hostelería de Sevilla, uno de los centros más aclamados de Europa en lo que a hostelería y turismo se refiere. Allí estuvo tres años formándose y aprendiendo el oficio que tanto amaba. Además del período lectivo, cada curso tenía dos meses de prácticas en restaurantes de alta cocina, experiencias que Javier Morales convirtió en oportunidades de aprender y evolucionar.

Durante esos años, recorrió media geografía española. Estuvo en Sevilla, San Sebastián, Asturias, Gerona… De hecho, una de las vivencias que con más emoción recuerda fue su paso por las cocinas de El Celler de Can Roca, de tres estrellas Michelin. “Tuve la suerte de trabajar con los hermanos Roca y fue una experiencia única e inolvidable. ¡Me encantó y aprendí muchísimo!”. Con estas memorias, no es de extrañar que la familia Roca se haya convertido en un claro referente para Javier Morales. También lo son Quique Dacosta y su amor por la cocina mediterránea, Martín Berasategui y Ángel León, entre otros.

De muchos de ellos ha adquirido la pasión por unir lo tradicional y lo moderno, ese juego de equilibrios presente en muchos chefs contemporáneos: “Me gusta combinar la comida tradicional con la faceta moderna, lo que sería una cocina tradicional llevada a lo moderno, a la creatividad”.

Sus deseos de progresar e innovar le llevan a “descubrir nuevos sabores, nuevos productos, seguir elaborando, seguir creando; probar nuevas recetas, nuevas combinaciones, siempre respetando el producto”. Esta sutileza y las inagotables ganas de superarse día a día se reflejan en sus platos. Ver cómo valora y trata la variedad Carnaroli para cocinar un arroz negro meloso a la chapa, secado en el horno, es todo un arte.

Después de estar cinco años en las cocinas del Hotel InterContinental Madrid, un lujoso hotel de cinco estrellas, decidió emprender una nueva aventura en la capital británica para seguir creciendo personal y profesionalmente. En las cocinas del Mandarin Oriental Hyde Park London, también de cinco estrellas, se atrevía con la cocina asiática, otro reto que superó con nota.

Ahora acaba de aterrizar en Madrid y se está preparando para la reapertura del Hotel Mandarín Oriental Ritz Madrid 5*. De la mano de Quique Dacosta, que será el director gastronómico de este lujoso y emblemático hotel, se muestra muy ilusionado con este nuevo proyecto tras un año complicado. “Me parece una gran oportunidad y tengo muchas ganas de seguir desarrollando mi carrera aquí. En un futuro, me gustaría inaugurar mi propio restaurante”. Con sus valores y su motivación, desde la humildad, el esfuerzo y la constancia, pronto será un sueño cumplido.