JORDI LLOBET, ILUSIONADO CON SU NUEVO PROYECTO

Formado en la prestigiosa Escola Joviat de Manresa, los primeros pasos del chef Jordi Llobet en
el mundo de la hostelería fueron tras la barra del restaurante El Cingle de Vacarisses, donde sus
padres trabajaban esporádicamente y donde él prácticamente se crio. Demasiado tímido para
estar en sala, decidió especializarse en el arte culinario y reivindicarse entre los fogones.
Los éxitos no tardaron en llegar. Fue en este mismo restaurante donde Jordi Llobet consiguió su
primera Estrella Michelin, además de dos Soles de la Guía Repsol, siendo jefe de cocina con
Montse Estruch como chef y propietaria. Jordi, natural del Bages, recuerda esta época como un
momento clave en su desarrollo profesional: “Entre Montse y yo hacíamos la carta, los platos,
teníamos mucha libertad para probar y desarrollar platos. Fue una formación básica en mí, para
convertirme en quien soy hoy. Me ha marcado mucho el paso por El Cingle”.

Su evolución fue muy pronto reconocida en el mundo de la gastronomía. En el año 2008, ganó
el segundo premio al Mejor Cocinero de España y, en noviembre del 2013, tan solo unos meses
después de convertirse en chef del restaurante l’Ó de Món Sant Benet —donde ha trabajado en
los últimos años—, lograba otra Estrella Michelin.


Con este brillante recorrido, Jordi Llobet se ha embarcado este año en un nuevo proyecto
personal cargado de ilusión y optimismo: es ahora el propietario de la Escola Espai Gastronòmic
Jordi Llobet (@espaigastrojordillobet) de Manresa, una escuela de cocina que cuenta también
con un espacio gastronómico muy especial. Además de dirigir este proyecto, el chef también
colabora con diferentes marcas en su I+D y asesora a distintos restaurantes (@jordillobetchef).


Situada en el centro de la ciudad, junto al mercado Puigmercadal, la Escola Espai Gastronòmic
Jordi Llobet es una pequeña escuela de cocina de toda la vida, con una trayectoria de treinta
años. Tras una completa reforma, en manos de Jordi Llobet pretende ser una escuela muy
dinámica, donde podemos encontrar desde catas de vinos, de quesos, de foie y de caviar, hasta
un curso de arroces, un curso de sushi, un curso de cocina vegetariana o un taller de pastelería.
El espacio gastronómico de la escuela es un espacio diáfano y privado, con solo una mesa para
lograr una atmósfera más íntima si cabe. Aquí, el chef Jordi Llobet prepara sus especialidades
frente al comensal ofreciendo un servicio de show cooking que no deja indiferente: “Cocino
delante de los clientes en un espacio abierto donde está la cocina y una mesa grande para un
máximo de 10 personas”. Huyendo del concepto tradicional de restaurante, el chef apuesta por
ofrecer una experiencia gastronómica exclusiva: “No solo se viene a comer, sino también a vivir
una experiencia diferente a lo que se puede encontrar en cualquier restaurante. Los clientes
están solos y tienen un cocinero y un camarero para ellos, por lo que les hacemos sentir
especiales”.


La cocina del chef Jordi Llobet se basa en platos tradicionales —lo que él mismo denomina
“cocina de la yaya”— elaborados con técnicas de vanguardia e innovadoras: “Es una cocina con
bases tradicionales puesta al día. Respeto al máximo los sabores de una buena escudella o una
fricandó, por ejemplo, y les aplico nuevas técnicas. Se trata de jugar con los sabores, con los
aromas y con las texturas, así como de sorprender con la presentación y la parte visual”.
Defensor de la cocina catalana de producto, en sus platos incluye ingredientes de todo el mundo
para fusionar sabores, pero siempre manteniendo la esencia de la cocina tradicional catalana y
utilizando productos de excelente calidad. Y es que según el chef, “gran parte del éxito de un
plato, quizá el 75% o más, se debe al producto”.

Contemplar este asombroso proceso de creación en un espacio gastronómico exclusivo o asistir
a uno de sus cursos es todo un privilegio que ya tenemos a nuestro alcance en la Escola Espai
Gastronòmic Jordi Llobet. Sin duda, un proyecto ilusionante para este inusual 2021.