La Rectoria d’Orís, gastronomía de altura

Muy cerca de Vic, en el pueblo de Orís (Osona), encontramos La Rectoria d’Orís, un restaurante que invita a degustar una gastronomía de altura, y no solo por su privilegiada situación a 700 metros sobre el nivel del mar sino por sus elaborados y creativos platos. Lejos de encontrar la típica carne a la brasa, descubriréis una cocina tradicional con toques de autor hecha con ganas de sorprender a los paladares más exigentes: platos en los que se distinguen todos los sabores, fusionados a la perfección, como su afamado arroz con bacalao, sobrasada y setas, su lingote de pimiento y sardina ahumada o postres como frambuesa, chocolate y yogurt.

Aquí se respira la dedicación y entusiasmo que ponen los propietarios, Pere Lillo, en los fogones, y Núria Marsellés, en la sala. Un tándem inseparable cocina-sala, volcado a ofrecer una experiencia gastronómica de altura a los comensales, con la inestimable ayuda de su equipo, Andreu y Paula, porque “sin ellos nada de esto sería posible”, reconoce el propio Lillo. Un equipo que lo da todo y que les ha apoyado en los peores momentos de la pandemia de Covid-19, en una época muy difícil para el sector de la restauración.

El tándem Pere-Núria

Pere estudió ingeniería aeronáutica, pero la afición por la cocina le viene desde pequeño. Núria es psicóloga y demuestra su experiencia en el trato y conocimiento de las personas atendiendo y aconsejando a los comensales en la sala.

Tras unos años de reciclaje profesional y dar vueltas por toda Cataluña, en el año 2009 encontraron La Rectoría d’Orís, un restaurante con vivienda en un entorno natural y precioso, “habíamos encontrado nuestro sitio”, recuerda Pere.

Pere cerró una enriquecedora etapa de diez años dedicada a la hostelería y la dinamización cultural en La Rosa de Foc, local emblemático en el barrio del Born de Barcelona. Núria aparcó su actividad profesional de psicología en los campos de formación y consultoría. Juntos emprendieron un ilusionador proyecto de restauración para poder vivir y trabajar en un entorno rural tranquilo y acogedor.

En este idílico entorno con vistas al Pirineo se cuecen elaboraciones muy personales con raíces mediterráneas, mezcla de productos de temporada y de la mejor calidad. Una cocina coherente con el entorno y con su filosofía de vida. Un proyecto de vida y trabajo que hacía posible la conciliación familiar y cambiar el ritmo frenético de Barcelona para establecerse en un entorno rural y más humano. Pere y Núria dejaron atrás su agitada vida para retirarse a un lugar tranquilo donde poder cocinar y ofrecer una cocina sabrosa y cuidada, arraigada a la tradición pero con formas de hacer más actuales ,“la cocina que nos gusta”, subraya Pere. Una cocina que huye de tendencias y de etiquetas…

La cocina de La Rectoria d’Orís

De bases tradicionales y clásicas, la cocina de La Rectoria d’Orís es honesta, personal, libre y poco influenciada por modas o tendencias. Todos los platos tienen un mimo especial, con un toque de autor que demuestra su alto nivel. Aunque a Pere no le gustan las etiquetas, ni para definir la cocina de su restaurante ni para él, incluso confiesa que no le gusta que le llamen “chef”, prefiere el término “cocinero”.

Pere es un cocinero que experimenta constantemente, que busca la riqueza de matices en la mayoría de sus elaboraciones, porque cree que cuando comemos “en la boca deben pasar cosas”. Por eso su cocina se basa en mezclas de productos, texturas y sabores que sorprenden.

Chefs como Carme Ruscalleda o Santi Santamaria figuran entre sus referentes culinarios, pero entre las personas que le han influido más directamente, Pere señala Josep Clua, profesor en el CETT y compañero de cocina en el Centro de Convenciones Forum BCN, y Santi Torrent, cocinero en el restaurante del Santuari de Bellmunt, a quien agradece su generosidad por regalarle su conocimiento profundo y ortodoxo de la cocina del arroz de Alicante y Valencia.

Y cuando hablámos de arroz, la variedad bomba de Illa de Riu es su preferida, con ella puede elaborar arroces caldosos y secos, como sus famosos: arroz con vieiras, setas y gambas, arroz con albóndigas de sepia, arroz de carbonero o arroz con bogavante..

Además de descubrir un paisaje espectacular, pasar por la experiencia gastronómica de La Rectoría d’Orís es sumergirse en una sensación indescriptible de sabores. Un emplazamiento increíble con una terraza-jardín que se presta a un aperitivo antes de comer o a un gin-tonic después de los cafés. ¿Qué más se puede pedir?